sábado, 27 de junio de 2009

Un día de estos

Siempre tuvo mala suerte en el amor, a pesar de ser un hombre educado y con estabilidad económica. Quizás la razón principal de este mal era la ausencia de su boca. Bartolomeo, de 32 años de edad, siempre se sintió inseguro de sí mismo. Tal vez fue su calvicie, su nombre como de anciano de los años 50 o su nariz ancha y plana lo que le hacía sentirse raro.
Horas y horas en una oficina, sentado tras un escritorio sellando documentos del gobierno, le ocasionaban un estrés y una desesperación inmensa. Cada hora y media se levantaba del sillón, suave y esponjado de su oficina, para ponerse un sello con una sonrisa a la altura de sus labios. Lugar en donde tendría que haber una boca.
Siempre disimuló el accidente que tuvo en el zoológico de san salvador a sus 12 años de edad. Una pitón, de 7 metros de largo, rompió el cristal de la incubadora en la que se encontraba. Le asestó una mordida. La boca, del en ese entonces niño, fue destrozada inmediatamente.
La inseguridad de Bartolomeo tenía razones más fuertes para existir. Nunca había tenido una novia, ni amiga con derecho, y peor aún, jamás besó a una mujer en su vida.
Una mañana salió de su oficina y se encaminó hacia el lugar de trabajo de Carlos. Se decía en su mente “Carlos Eduardo es atractivo, de buena condición física y para colmo al cerote las chicas lo adoran”. Es pura mierda esta vida, decía mientras rechinaban sus dientes. Al verlo, se abalanzó hacia él y le pidió un consejo. Como hago para tener novia. Preguntó. El joven le contestó y le recomendó que buscara pareja en el Messenger. El desesperado hombre, sin suerte, así lo hizo.
Abrió una cuenta en el Messenger. No sabía que nombre utilizar. Quería llamar la atención de las mujeres y, entre risas disimuladas, decidió llamarse “gran oferta de liquidación”. Pensó que todas las ofertas vuelven locas a las del sexo femenino. Que pendejo soy, dijo con una expresión de insatisfacción en su rostro. Por eso no me hace caso ninguna hembra. Agregó.
Al entrar al chat, uno de sus amigos le recomendó que agregara a una joven que se hacía llamar golosa 69. Inmediatamente lo hizo. Las características físicas de la chica llamaron enormemente su atención. Era rubia, de piel trigueña y tenía una cara hermosa.
Bartolomeo comenzó a tener una gran química con golosa 69. Pero él no tuvo valor de mostrar su fotografía. Pasaron los meses y decidieron conocerse. Él le confesó que la fotografía no era de él y colocó la verdadera. A ella no le importó.
Se llegó el día de la cita. Era un día nublado. Las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer. El cielo mantenía un tono muy gris, al grado de parecer negro en algunas partes. El impaciente hombre llegó al lugar de reunión. La lluvia se volvió muy fuerte y el ansioso caballero se empapó al esperar a su doncella. Ella llegó horas más tarde.
Se miraron a la cara y ambos parecieron sentirse bien con el otro. Bartolomeo no se dio cuenta que el sello se le había borrado. Ella le dijo lo que pasaba. Él se sintió mal al saber que ella sabía que la sonrisa se le había borrado. Golosa 69, de nombre maría, sonrió y le dijo que no había problema y le mostró su estomago. Ella no tenía ombligo.
Decidieron ir a comer a un restaurante. Al terminar de cenar, ambos llegaron al acuerdo que se seguirían viendo. Bartolomeo se despidió de maría con un beso en la mejilla. En el momento en que ella iba cruzando la calle, volvió a ver a su enamorado. No se percató que un autobús venía a excesiva velocidad y la atropelló. Su muerte fue instantánea. Él lloró desconsoladamente al ver que su media naranja yacía tirada en el suelo.

jueves, 25 de junio de 2009

Y ahora ¿quién podrá ayudarme?



La tierra está al borde de una catástrofe. Los científicos predicen la posible extinción de la raza humana. El reloj apocalíptico ha llegado a tres minutos de la media noche, hora en la cual, según los conocedores de la materia, el planeta sucumbirá ante la contaminación ambiental, la crisis económica y la tensión social de las naciones.
Parece que ante la gravedad de la situación no hay quien pueda revertir el impacto de tales acontecimientos sobre la humanidad. Surgió el grupo de 20 naciones "G-20", diez desarrolladas y las demás emergentes, quienes en su conferencia de prensa, el dia quince de marzo de 2008, se comprometieron a cargar y a doblegar la crisis mundial.
En la biblia está escrito sobre estas naciones poderosas. " Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino, pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia". Versículos muy llamativos, ya que el apocalipsis ha comenzado a cumplirse.
Sobre la preocupación de los científicos acerca de los desastres neturales y la tensión social del mundo, muchos políticos se han pronunciado. Sin embargo, en las sagradas escrituras podemos encontrar textos que hacen referencia a todo este caos global. El Evangelio de San Mateo C.24 V.6-7 nos dice: " y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca, pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares". Quiere decir que la palabra de Dios confirma lo que los entendidos pregonan.
Ante los sucesos cumplidos y los por venir parece que el ser humano está condenado a morir catastróficamente. Pero hay una luz de esperanza llamada Jesús, quien a pesar de su muerte, resurrección y asención al cielo, aún está entre nosotros por medio de su espíritu santo. El Mesías ha extendido su brazo a la humanidad para que tenga paz y consuelo. En su estadía en la tierra, dijo: " venid a mí todos los que estáis cargados y trabajados que yo os haré descansar". La única salida y consuelo en medio de la crisis es buscar a Dios mientras pueda ser hallado.

Dos duralitas quebradas


Era noviembre del año dos mil. Carlitos, de aproximadamente doce años de edad, visitó a un anciano llamado Raúl para comprar un carrizo de hilo para zapatero. También acudió a un carpintero para encargarle un enrollador y así poder elevar su piscucha.

El reloj marcó las dos y treinta de la tarde. Había un exelente clima para divertirse con los amigos. Llegó un hombre de treinta y cinco años de edad, llamado Jorge, a recogerlo para elaborar los juguetes aéreos.

Se hizo más tarde y estaban listos para juguetear por los aires. Decidieron subirse al techo de la casa del cuñado de Jorge.

Al llegar arriba, Carlos se alegró, pero al pasar media hora, la duralita no resistió. Se quebró. El niño quedó colgado del borde de la pared. Al bajarse, se encontró con la desagradable sorpresa de que el dueño de la casa lo esperaba afuera.

Asustado y sin saber que hacer, el pequeño acudió a la ayuda de su tía, pues el señor exigía el pago de los daños causados por el accidente. Al pasar dos horas, llegó la mamá a solucionar el incidente, de paso, a aplicarle un castigo severo al niño. Hasta la fecha, no ha logrado olvidar esa mala experiencia. Le ha servido para reflexionar y meditar acerca de sus errores.

miércoles, 17 de junio de 2009

mediocridad y falta de profesionalismo


Lo que los medios de comunicaciòn nos transmiten es lo que les hace ganar dinero y lo que les conviene. No es necesario ser parte del gran conocimiento cientìfico para darse cuenta que estos alteran informaciòn. Dividen un hecho, le quitan elementos importantes y le adhieren informaciòn conforme a su conveniencia. Hay una gran desinformaciòn de la verdad por parte de los medios televisivos, radiales y escritos, ya que hay una fuerte vinculaciòn con los sectores del poder polìtico. Los reporteros y presentadores se dejan llevar por sus ideologìas partidarias y caen en la mediocridad. Esto hace que pierdan el profesionalismo al manufacturar alucinatoriamente la realidad, es decir, llenan de mentiras la noticia y no informan con la verdad a la poblaciòn. El objetivo principal de estos es detener, confundir y destruir el pensamiento crìtico constructivo de las personas para que la apologìa sea creìble.
Las grandes tiendas pagan a las televisoras por sus servicios, y a estas no les importa el contenido de un comercial, sino que lo primordial para ellas son sus ganancias. En la víspera de navidad todas las supertiendas dan ofertas de pollo y pavo. Las personas compran el producto sin saber que este un año atrás fué congelado cuando su fecha de consumo expiraba. Las televisoras nos hacen creer que todo lo noticiable es vendible, utilizando estrategias publicitarias, como Santa Claus, para que las personas se vuelvan consumistas.
También utilizan un periodismo sensacionalista para que el ser humano no deje de comprar. El mes del amor, dia de la madre, dia del padre, dia del niño, noche de brujas y otros, no son nada más que estrategias para motivar emociones y atrapar al que ve el comercial. También predomina lo instantáneo de lo importante. Un comercial de chocolates "Snicker" le dice al televidente que con consumir uno de estos se le quita el hambre, pero no le dice que hay que comprar por necesidad y no por un simple deseo.

jueves, 11 de junio de 2009

muñeca de porcelana

Cabello liso de color castaño, pantalón color azul y una carita perfecta rellena por una piel de bebé. Virgen como las arenas del desierto, así es la muñequita de porcelana. Su cuerpo es como la parte exterior que cubre la pulpa de la uva. Lisa, suave, tierna y sabrosa al degustarla. El pelo se confunde con las flores que caen de los árboles a causa del viento. Se convierte en un juego eterno, ya que todo su ser se mezcla con la hermosa naturaleza y se vuelve un círculo vicioso al tratar de ignorarla, pues se termina por sucumbir ante la tentación.
La expresión del rostro es tímida como el primer amor. Pulcra, llena de nervios, insegura y delicada al mostrar su integridad. Su mirada, fría y calculadora, revela un secreto. Está llena de soledad. Sus ojos son dos diamantes en bruto. Sin labrar. Conservan intacta su pureza a la espera de un compañero que le dé una forma determinada. La ilusión de un verdadero amor. No sonríe. Tiene labios de seda, dóciles y sumisos, que aguardan al tan ansiado príncipe para entregar su néctar.
Guarda una inquietud entre espalda y pecho. Ignora dónde está su complemento. Ese elemento necesario que le dé una esperanza quimérica. Un amor fabuloso y fantástico que llene sus más tiernos deseos. Aspiraciones que vienen desde lo profundo de su alma. Espacio de tiempo que le permite soñar con tan anhelado momento. Ese corazón lleno de penas y tristezas aún mantiene la esperanza de ser feliz, pues es preferible seguirse quemando que apagarse de una sola vez.